Escritora

 

 

 

También, paseadora de teckels, cuidadora de rosales, observadora minuciosa, comedora de chocolate, aprendiz de fotógrafa, pintora, bailaora, madre, hija, amiga… Ahí está el brillo de la felicidad, en ese instante en el que saboreas un cuenco de arroz con leche mientras escuchas a Sting. Esa melodía, “Saint Agnes and the burning train”, me recuerda a mi padre. Él la compuso para el suyo. Todo lo que importa.

Novelas publicadas

 

 
 

 

Críticas y entrevistas

 

 

 

Entrevistas